GeoTrópico

Home / Políticas editoriales y guías / Preservación digital y permanencia de las direcciones

Preservación digital y permanencia de las direcciones

Una revista electrónica plantea un problema que la impresa no tenía: si el sitio desaparece, el contenido desaparece con él. La edición en papel se preservaba sola, distribuida en centenares de bibliotecas. La digital exige una decisión deliberada.

Estabilidad de las direcciones

Las direcciones de los artículos publicados no cambian.

Esto es una obligación, no una preferencia. La dirección electrónica forma parte de la referencia bibliográfica: figura en las citas de trabajos posteriores, en programas de curso y en repositorios. Modificarla rompe esos enlaces de manera silenciosa, y el lector que sigue una cita de 2008 encuentra un error en lugar del texto.

Por esa razón, en la reconstrucción de este sitio se conservaron las direcciones originales de todos los artículos, incluida la extensión de archivo y el uso de mayúsculas, aun cuando convenciones actuales sugerirían otra forma. La compatibilidad con las citas existentes tiene prioridad sobre la elegancia de la dirección.

Redundancia

Un solo servidor es un punto único de fallo. La preservación efectiva requiere copias en lugares distintos, bajo control distinto.

Autoarchivo. La revista recomienda expresamente a los autores depositar su trabajo en el repositorio institucional de su universidad. Es la forma más simple y eficaz de redundancia: multiplica las copias y las distribuye entre instituciones con compromiso propio de conservación.

Copias de seguridad. El sitio y sus archivos se respaldan fuera del servidor de publicación.

Archivos web. Las capturas de servicios de archivado de internet constituyen una salvaguarda adicional. Este sitio pudo reconstruirse gracias a ellas, lo que ilustra a la vez su utilidad y su insuficiencia: recuperan lo capturado, no necesariamente todo.

El PDF como registro primario

Para los números de la Nueva Serie, y para buena parte de la Serie Inicial, el archivo PDF es la versión de registro.

Tiene ventajas para la preservación: es un formato estable, autónomo, que conserva la paginación citada y no depende del funcionamiento de un sitio para leerse. Un PDF descargado sobrevive a la desaparición de la revista.

Por eso los archivos se conservan en sus rutas originales y se recomienda a los lectores descargar los trabajos que les interesen, no solo enlazarlos.

Qué pueden hacer las bibliotecas

Una revista pequeña de acceso abierto se beneficia de que las bibliotecas la traten como parte de su colección:

Una revista presente en varios catálogos es más difícil de perder que una presente en ninguno.

Qué se pide a los autores

Conserve la versión final de su trabajo. Deposítela en el repositorio de su institución. Si dispone de identificador ORCID, asócielo a la publicación.

Estas tres acciones cuestan poco y son la diferencia entre un trabajo recuperable y uno que depende enteramente de la continuidad de un servidor.

Reconocimiento del límite

Ninguna revista pequeña puede garantizar la permanencia indefinida por sí sola. Lo que puede hacer es no ser el único depositario de lo que publica, mantener estables sus direcciones mientras exista, y decirlo con franqueza a quienes publican en ella.

Esta página es parte de ese compromiso.