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Plagio y originalidad

El plagio es la falta más frecuente en la edición académica y la que más daño hace a una revista pequeña, porque compromete la confianza que sostiene todo lo demás.

Qué se considera plagio

Reproducción literal sin comillas ni referencia. El caso evidente.

Paráfrasis sin atribución. Reescribir el texto ajeno cambiando palabras y conservando la estructura y las ideas, sin citar la fuente. Es plagio aunque no coincida ninguna frase.

Apropiación de ideas. Presentar como propio un argumento, una hipótesis o un diseño metodológico tomado de otro trabajo sin reconocerlo.

Uso de figuras, mapas y tablas ajenos sin identificar su procedencia, aun cuando se hayan redibujado.

Traducción sin atribución. Traducir un texto publicado en otra lengua y presentarlo como original es plagio, y con frecuencia también infracción de derechos.

Autoplagio. Reutilizar texto propio ya publicado sin indicarlo. La revista exige originalidad; un autor que retoma partes de un trabajo anterior debe declararlo y citarlo como cualquier otra fuente.

Publicación duplicada. Enviar a dos revistas el mismo trabajo, o publicar en una segunda revista un artículo ya aparecido en otra, aunque cambien el título o el idioma.

La zona que genera dudas

Buena parte de los casos que llegan a las revistas no son fraude deliberado sino formación deficiente en el uso de fuentes.

Las situaciones habituales:

Definiciones y descripciones estándar. Describir un concepto establecido con palabras muy próximas a las de un manual es comprensible, y sigue requiriendo cita.

Métodos. La descripción de un procedimiento conocido tiende a converger en formulaciones similares. Se resuelve citando la fuente del método.

Textos propios de tesis. Un artículo derivado de una tesis del propio autor no es plagio, pero debe declararse esa procedencia.

Descripciones geográficas. Los datos sobre la extensión, el clima o la población de un territorio provienen de fuentes que deben citarse, aunque el dato en sí no sea de nadie.

La regla práctica es sencilla: en la duda, cite.

Cómo procede la revista

Verificación. Los manuscritos pueden someterse a comprobación de similitud. Una coincidencia elevada no es en sí prueba de plagio: puede corresponder a citas correctamente entrecomilladas, a la lista de referencias o a formulaciones metodológicas estándar. El informe se examina, no se aplica automáticamente.

Detección antes de publicar. Si se advierte un problema durante la evaluación, se comunica a los autores y se les concede oportunidad de explicarlo. Según la gravedad, el manuscrito puede devolverse para corrección o rechazarse.

Detección después de publicar. Se examina el señalamiento, se consulta a los autores y, de confirmarse, se procede a la corrección o la retractación según corresponda. La nota queda enlazada de forma permanente al artículo.

El artículo no se elimina. Un trabajo retractado permanece accesible con la retractación señalada de modo visible. Borrar el registro impediría entender las citas que ya se hicieron a ese texto.

Cómo evitarlo

Tome notas con la referencia adjunta, no después. La mayoría de los casos involuntarios nacen de notas sin fuente que semanas más tarde parecen propias.

Distinga en sus apuntes lo citado literalmente, lo parafraseado y lo propio.

Cite mientras escribe. Añadir referencias al final es cuando se pierden.

Ante material gráfico, registre la fuente en el momento de obtenerlo.

Un texto con muchas citas no es un texto débil. Es un texto que muestra dónde se apoya.