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GeoTrópico: veinte años de un archivo
El número inaugural apareció en junio de 2003. Esta página resume qué se propuso entonces y qué queda hoy.
El punto de partida
En 2003, publicar una revista científica en línea desde una institución sin presupuesto editorial era una propuesta poco común en la geografía de la región. El acceso abierto acababa de ser formulado como programa: la declaración de Budapest tenía un año, las de Bethesda y Berlín eran de ese mismo 2003.
La nota editorial del primer número abordó directamente ese contexto: revistas electrónicas, autoarchivo y acceso abierto como nuevos retos y alternativas para la publicación geográfica.
Fue una apuesta explícita, no una adopción tardía de algo ya establecido.
Lo que se publicó
Serie Inicial, 2003–2005. Cinco números en tres volúmenes, con artículos evaluados por pares, notas editoriales, documentos y reseñas. Entre los documentos, traducciones al español de los textos fundacionales del acceso abierto, que en ese momento circulaban casi exclusivamente en inglés.
Los artículos abordaron cuestiones de teoría e historia de la geografía, estudios sobre el espacio intertropical y problemas de comunicación científica en la disciplina.
Nueva Serie, 2010. Ocho números publicados en PDF, con trabajos de autores de varios países de la región.
Lo que la trayectoria muestra
Conviene leerla sin adornos.
La revista publicó de forma sostenida durante tres años, hizo una segunda etapa cinco años después y no ha mantenido periodicidad continua desde entonces. Este es el patrón habitual de las revistas académicas sostenidas por trabajo no remunerado, y no una particularidad de esta.
La causa no es la falta de originales ni de interés. Es que la edición de una revista arbitrada requiere trabajo constante y especializado que ninguna de las partes cobra: la búsqueda de revisores, el seguimiento de los plazos, la edición, la preparación técnica de cada número.
Reconocer esto es más útil que atribuir la interrupción a otras razones.
Lo que permanece
El archivo. Completo, accesible, sin registro ni pago.
Y algo menos visible: las direcciones de los artículos. Se han mantenido estables durante veinte años y se conservaron íntegramente en la reconstrucción de este sitio, porque figuran en las referencias de trabajos posteriores. Una cita hecha en 2007 sigue resolviendo.
Para una revista electrónica, eso es la forma concreta que toma la permanencia.
Lo que enseña sobre el modelo
Tres observaciones que la experiencia de esta revista permite sostener.
El modelo sin cargos funciona para publicar y es frágil para sostener. Elimina la barrera económica en ambos extremos y traslada todo el costo al tiempo de las personas.
La conservación no es automática. Un sitio en línea depende de que alguien pague el alojamiento y renueve el dominio. La redundancia —repositorios institucionales, archivos web, copias en manos de los autores— no es una precaución excesiva.
El archivo tiene valor con independencia de la continuidad. Un trabajo publicado en 2004 y consultable hoy cumplió su función. La irregularidad posterior no lo invalida.
Sobre este sitio
Este sitio es una reconstrucción. Se rehízo a partir de material archivado, conservando el contenido publicado, la organización por series y números, y las direcciones originales de artículos y archivos.
Se añadieron las páginas de políticas editoriales que un lector, un autor o un índice esperan encontrar hoy y que antes no estaban formuladas por escrito.
El archivo no cambió. Solo se hizo más fácil de usar.